Bueno, lo primero es contar cómo el pequeño Luke llegó al mundo.
Era una mañana rara, tuve que levantarme antes porque participaba en una mesa sobre mazmorrismo* como ponente. Llegé a mi centro de reclusión casi a la hora de comer con urgencia de solucionar algún problema que había provocado yo mismo por mi falta de tacto.
Mayi me llamó... "he tenido una pérdida así como de liquidito raro"... Cara de poker. Termino la reunión como si nada usando el método Warren*. Corro a casa. A las 15:30 ya estábamos en el hospital. Había roto aguas, nos internan. Empiezan contracciones suaves y Mayi está como si estuviera tomando el té. Doce horas de aburrimiento...
A las 3:35 empiezan las contracciones fuertes... os ahorraré los detalles chungos, simplemente en las siguientes 3 horas y media creo que me comprometí a no volverla a tocar, a no volver a hablar de tener más hijos, a enterrar mi virilidad bajo un fresno y muchas otras cosas horribles.
A las 7:00 hace efecto la epidural, pero las contracciones son cada 30 segundos, el niño está agotado y se produce una bradicardia. La gine le mete un chute y detiene las contracciones. Les pone a descansar dos horas. Yo que ya había terminado de comerme las uñas de los pies, estaba apuntándome a los mormones y los hare krishna para poder rezarle a mas dioses.
Otro chute, esta vez de oxitocina... Reiniciar el parto... 8 empujones y 25 minutos más tarde y Mayi tenía en sus brazos la cosa más preciosa (no de bonita, que estaba arrugado y morado, si no de preciado) que he tocado jamás de los jamases. Lloré hasta que me dolieron las sienes.
Como buen Jedi que es... Luke llegó a este mundo haciendo una gran pose... tipo Freddy Mercury en "We Will Rock You". Por desgracia, ese derroche de estilazo termina con un desgarro en su madre... cuatro puntitos y una tremenda incomodidad.
48 horas de observación en la habitación del hospital con otra pareja. Durmiendo lo mínimo y en un sillón... he visto faquires hacer números menos complicados. Su madre muy dolorida por los puntos teniéndose que mover como si fuera de porcelana con osteoporosis, empezaba a sentir la parte menos romántica de dar de mamar. Nadie te habla nunca del reverso tenebroso de tener un hijo...
Luke mientras iniciaba una apasionante orgía de tetas, siestas y pañales...
Después de mi experiencia de parto no dejé de pensar "por qué la gente repite?"
ResponderEliminar8 años más tarde sigo preguntándome lo mismo.
Mayi ya me ha convencido de que el siguiente nos lo compramos en un orfanato de la india o algo así.
ResponderEliminarSi yo tuviera pasta, adoptaría un par de niñitas africanas, que allí tienen muchas.
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